
Hay personas que llegan a nuestra vida para quedarse. Y otras que llegan precisamente para enseñarnos a vivir cuando ya no estén.
Este libro no habla de un faro. Habla de todos los faros que buscamos sin saber que los estamos buscando. Habla de las conversaciones que llegan demasiado tarde y, sin embargo, cambian una vida entera.
Habla del miedo, de la pérdida, de la soledad, del amor, de la esperanza, de las personas que idealizamos y de aquellas que, sin proponérselo, terminan iluminando el camino de otros.
Quizá conozcas a alguien como Juan.
O quizá todavía no.
Da igual.
Porque, si algo aprendí a su lado, es que todos terminamos encontrándonos con alguien que nos obliga a mirar el mundo de otra manera.
A veces será un padre. Una madre. Un amigo. Un desconocido.
O una conversación que llega el día exacto en el que más la necesitabas.
Este no es un libro para leer deprisa.
Es un libro para detenerse.
Para cerrar alguna página y quedarse unos minutos mirando por la ventana. Para discutir con Juan. Para darle la razón.
